El reloj del fútbol no perdona, y esta vez parece señalar el adiós de Lionel Messi en las Eliminatorias. En la previa del choque contra Venezuela, el capitán argentino confesó que este podría ser su último partido de Eliminatorias en Buenos Aires.
Con una mezcla de serenidad y emoción, Leo admitió:
“Va a ser especial, muy especial para mí porque es el último de Eliminatorias… No sé si después habrá amistosos, pero lo vamos a vivir de esa manera. Por eso me acompañará toda mi familia”.
La imagen es potente: Messi entrando al césped del Monumental, rodeado por los suyos —su esposa, sus hijos, sus padres, sus hermanos—, en lo que parece el inicio de un adiós inevitable.
El mundo del fútbol se estremece: ¿será este realmente el último capítulo de Messi en las Eliminatorias sudamericanas? Las gradas argentinas arderán de emoción, conscientes de que quizá estén presenciando la despedida de su máximo ídolo en una noche que quedará marcada en la historia.
Porque cuando se vaya Messi, no solo se irá un jugador. Se irá un pedazo del alma del fútbol.